Durante generaciones, muchos hombres aprendieron que ser fuertes significaba resistir en silencio. Frases como “los hombres no lloran”, “hay que aguantar” o “resuelva sus problemas solo” han formado parte de una educación emocional que todavía tiene consecuencias.
Como psicóloga, considero importante hablar de este tema sin culpabilizar ni generalizar. Pedir ayuda no depende únicamente de la voluntad de una persona; también influyen la educación recibida, el entorno familiar, las expectativas sociales y la manera en que cada hombre aprendió a relacionarse con sus emociones.
Una realidad que merece nuestra atención
Los datos que usted aporta del Organismo de Investigación Judicial son contundentes: entre 2018 y 2023 se registraron en Costa Rica 1.755 muertes por suicidio de hombres frente a 341 de mujeres.
Esta diferencia es consistente con el panorama regional. La Organización Panamericana de la Salud señala que las tasas de mortalidad por suicidio son considerablemente mayores entre los hombres; en 2021 se registraron aproximadamente 3,7 muertes masculinas por cada muerte femenina en las Américas.
No podemos concluir que todos estos casos se expliquen por la dificultad para buscar ayuda psicológica. El suicidio es un fenómeno complejo y multifactorial. Sin embargo, estos datos sí nos obligan a preguntarnos qué está ocurriendo con la salud emocional masculina.
El mandato de “ser fuerte”
A muchos hombres se les enseña desde pequeños a controlar o esconder emociones como miedo, tristeza, vulnerabilidad o inseguridad.
El problema aparece cuando “ser fuerte” termina convirtiéndose en no hablar, no pedir ayuda y soportar hasta llegar al límite.
La propia OPS ha señalado que las construcciones sociales alrededor de la masculinidad tienen un papel relevante al analizar las mayores tasas de suicidio masculino.
Desde la Terapia de Esquemas podemos encontrar, además, patrones profundamente arraigados. Un hombre puede haber aprendido desde etapas tempranas ideas como:
- “Tengo que resolverlo todo solo”.
- “Mostrar mis sentimientos me hace vulnerable”.
- “Mis necesidades no son importantes”.
- “No puedo fallarle a mi familia”.
- “Si digo que estoy mal, los demás me verán débil”.
Con el tiempo, estas creencias pueden convertirse en formas rígidas de enfrentar el dolor.
La angustia masculina no siempre parece tristeza
Este punto es especialmente importante.
El malestar emocional de algunos hombres puede manifestarse como irritabilidad, aislamiento, exceso de trabajo, problemas para dormir, consumo de alcohol u otras sustancias, conflictos de pareja, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban o una necesidad permanente de mantenerse ocupados.
Por eso, una persona puede parecer funcional —trabajar, cumplir responsabilidades e incluso bromear con los demás— y estar atravesando internamente un sufrimiento considerable.
La OPS recuerda que el suicidio está relacionado con múltiples factores interconectados, entre ellos problemas de salud mental, consumo de sustancias, aislamiento social, violencia, dificultades económicas y barreras para acceder a servicios de salud mental.
Ir a terapia también es una forma de fortaleza
Buscar ayuda psicológica no significa que una persona haya perdido el control de su vida.
Puede significar exactamente lo contrario: reconocer que algo necesita cambiar y decidir hacer algo al respecto.
En terapia podemos aprender a identificar patrones emocionales, comprender de dónde vienen ciertas formas de reaccionar, expresar necesidades de una manera saludable y desarrollar nuevas herramientas para afrontar los problemas.
No es necesario esperar hasta tocar fondo.
La prevención comienza mucho antes: cuando podemos decir “no estoy bien”, cuando escuchamos a alguien sin juzgarlo y cuando dejamos de tratar el sufrimiento emocional como algo que debe enfrentarse en silencio.
Ser fuerte no debería significar soportarlo todo solo. También puede significar tener el valor de pedir ayuda.
¿Te identificaste con este mensaje?
Si has estado atravesando ansiedad, tristeza, agotamiento emocional, dificultades en tus relaciones o simplemente sientes que llevas demasiado tiempo intentando resolverlo todo por tu cuenta, podemos trabajar juntos en comprender lo que estás viviendo.
Dra. Cristina Guzmán
Psicóloga – Especialista en Terapia de Esquemas
Psicología Activa
Dar el primer paso puede ser difícil, pero no tienes que esperar a sentirte peor para hacerlo.

